Cómo conseguí que los niños aprendieran a empatizar

Cómo conseguí que los niños aprendieran a empatizar

En el mercado existe una gran cantidad de contenido a enseñar y orientar sobre el aprendizaje de valores y principios en edades tempranas, y en los últimos años este contenido se ha digitalizado en forma de vídeos que se pueden ver de manera gratuita en YouTube. Pero a pesar de todo el contenido que existe sobre educación todavía hay dudas sobre cómo enseñar a los más pequeños principios como la empatía, ya que me tocó de primera mano enseñar este principio a mis hijos.

Y el problema es que es muy fácil perderse entre tanto contenido, pues tendemos a buscar una única opción cuando en realidad tenemos que pensar en varios métodos para encontrar el que más nos encaja. En mi caso, estuve buscando varios métodos para poder hacer que mis hijos gemelos entendieran los sentimientos de otras personas y desarrollaran la empatía. A la hora de buscar acudí directamente a Internet, que es un buen lugar dónde encontrar una primera ola de información. Aunque luego busqué en el catálogo de Ediciones Aljibe libros de psicología y pedagogía, ya que tienen un buen número de títulos muy útiles.

Al final, después de la búsqueda, aprendí muchísimo sobre la psicología infantil, un asunto que casi se debería de enseñar en las escuelas por su alto parecido con la enseñanza de los adultos. El método que escogí fue un método alejado de las típicas charlas que desquician a padres y a hijos, aposté por un método en el que el centro del aprendizaje se basaba en la experiencia pura y dura. Para ello utilicé disfraces, ya que empecé a practicar esta técnica durante los carnavales. Además, utilizar esta técnica me ha venido genial para disponer de un repositorio de disfraces para las fiestas escolares, de otros niños o simplemente para cuando se les antoja a los niños. Y no pude resistirme tampoco por culpa de La Casa de Los Disfraces, una tienda online en la que puedes encontrar cualquier disfraz que se te ocurra, así como los complementos para ese disfraz y la decoración para las fiestas.

Los disfraces fueron la solución

Centrándonos ya en cómo utilicé los disfraces para desarrollar la empatía de los niños, es importante destacar la importancia de que para los niños disfrazarse es algo divertido, y por tanto no debemos de transgiversar la excusa de disfrazarse para echar broncas tradicionales. El objetivo es crear al niño la sensación de ponerse en la piel del personaje del que están disfrazados.

Esto ya nos proporciona en primer lugar una estimulación de la creatividad y la imaginación, ya que los niños utilizan mucho más la imaginación que los adultos, y tienden a inventarse historias que les hacen divertirse mucho. En este contexto, solamente hay que observar cuál es la historia que se está creando el niño para introducirle los elementos que le ayuden a desarrollar otros principios además de la empatía.

En cuanto a la empatía, debemos señalar que muchas veces se desarrolla como consecuencia de una integración poco agradable para el niño en las clases o la sociedad. Y que no corregir una falta de empatía a tiempo puede hacer que el niño tenga problemas de cara a un futuro no muy lejano. La utilización de disfraces ayuda al niño a situarse en una posición ajena a la que ocupa normalmente, aunque puede seguir desarrollando ciertos sentimientos.

Esta es la ocasión ideal para plantearle situaciones que realiza normalmente y que hacen sentir mal a los padres y a otros niños, para que vea cuál es el resultado que causan sus acciones en el mismo. Aquí, el cariño es algo fundamental, de hecho puede decirse que es el nexo entre el aprendizaje y la diversión, pues de lo contrario el niño puede sentir que está aprendiendo a base de palos, lo que igualmente genera otros traumas. Esta técnica funciona muy bien cuando acompañamos al niño con otros niños que puede conocer o que no. Pues es el disfraz es un agente socializador que permite que se desarrolle la empatía simplemente con verla en otros niños.

Con todo, lo que podemos observar es que las técnicas de aprendizaje infantil deben partir desde el cariño y con ejemplos prácticos para aprender de manera efectiva.