Vive como si fueras un rico sin serlo

Vive como si fueras un rico sin serlo

Si yo fuera rico, yadi dadi dadi didu didu didu didu dum, todo el día … bidi bidi bum. Si yo fuera un ricachón, nada de trabajo. llubi dubi dubi dubi dum. Todo el dia bidi bibi dim. Si yo fuera rico. Construiría una gran casa con muchas habitaciones en medio del pueblo. Un magnífico tejado de zinc y buenos suelos de madera. Seguro que conoces esta canción, basada en una película, que todos hemos pensado mientras soñábamos con hacer cosas de millonarios. Y es que Si yo fuera rico…

Pues bien, hoy queremos que te sientas como un rico, aunque no lo seas. Y es que te vamos a dar una serie de actitudes y de comportamientos para que te puedas sentir como un rico. Ya sabemos que no vas a tener unos cuantos ceros en tu cuenta corriente, pero al menos vas a poder sentirte como uno. Y es que a veces no todo se hace con millones de euros, simplemente se hace con una actitud de rico. Podríamos decir que lo de ser rico no es un estado, sino un comportamiento.

Viaje en limusina

Si cerramos los ojos y nos imaginamos de rico seguro que estamos en un coche muy grande, grandísimo, con chófer por supuesto (lo de conducir es de pobres). Dentro de él, tenemos comida, bebida, un televisor…vamos estamos viajando en limusina. Y eso no hace falta ser un Bill Gates para tenerlo. Por ejemplo, en Alquiler limusina Bilbao puedes darte un paseo por Bilbao por tu cumpleaños con barra de bar, luces de led, luces rotatorias de discoteca, tres botellas de cava, lambrusco o moscato a elegir. En el que puedes tomar una copa de cava mientras recorres las calles de moda de ocio y diversión de Bilbao.

Se el dueño de un equipo de fútbol

Seguro que te da envidia ver a Florentino Pérez mandar en el Real Madrid. Es un señor poderoso y con mucho dinero. Pues bien, te puedes sentir como un mandamás y ser el dueño de un club. Ahora bien, no pongas el listón muy alto, el caso es sentirte como un presidente. Por eso, puedes comprar al equipo de tu pueblo, es fácil, dile que le patrocinas con un bun dinero y seguro que te conviertes en el amo.

Vivir en una mansión

Vivir en una mansión es más fácil de lo que parece. Y no, no queremos hacer la broma fácil de que es tan sencillo como ser vicepresidente del Gobierno para vivir en un chalet con piscina. Puedes hacerlo más fácil. Existen agencias de trabajo encargadas en encontrar personal con estas características y si ingresas a este trabajo te espera un maravilloso alojamiento de High Class por algunas semanas. Es cuestión de ahorrar algo de dinero y posteriormente buscar una mansión.

Viajar en vuelos privados

Parece que lo de viajar en jets privados solo está reservado para famosos, estrellas y presidentes del Gobierno. Pues bien, no es así. Si tu sueño es este, puedes conseguirlo. Eso sí, tienes que gastarte cierto dinerito. Los aviones de alguna aerolínea parten desde una terminal privada, el espacio para las piernas es generoso y los refrigerios y bebidas alcohólicas corren por cuenta de la casa. Y no cuesta tanto como se podría pensar. Cuando comparamos el costo de un vuelo de ida y vuelta desde Los Ángeles a Las Vegas en julio de 2017, el costo fue aproximadamente el mismo que el de un asiento de primera clase en una aerolínea importante por 300 euros.

Relojes caros

Un síntoma de ser rico es llevar un reloj de calidad en tu muñeca. Son prendas que distinguen a las personas millonarias pero al igual que cualquier artículo de moda, estos suelen no ser tan distinguidos después de un tiempo por lo que fácilmente podrás encontrar un modelo a un precio sorprendentemente convencional. Aunque nuestra recomendación es que busques tiendas especialistas en darle a estos relojes de clase una segunda oportunidad de vida, podría ser una gran oportunidad de lujo para ti.

Dicen que el dinero no da la felicidad, pero ayuda a serlo. Y luego está el hecho de que una buena parte de los españoles solo soñamos con ser millonarios. Pues tienes dos opciones, la primera es que juegues mucho a los Euromillones, y la segunda, que si no eres rico, te sientas como uno.  Ya te hemos dado los requisitos para hacerlo. Y si no, el último consuelo que te damos es que “Todo lo que das de corazón, regresa a ti por el doble”.