La fotografías newborn o fotos de recién nacidos son aquellas que se realizan en los primeros días tras el nacimiento, es decir, entre los 6 y 10 días, máximo 15 días. Estas imágenes tienen unas características únicas que las hace diferentes de cualquier otro tipo de fotografía. Los padres deben aprovechar los primeros días de vida del bebé para realizar una sesión fotográfica en un estudio, ya que el experto puede conseguir unas imágenes divertidas y muy emotivas.
Estas imágenes son muy demandadas, pero para acertar con la elección, lo mejor es elegir un fotógrafo con experiencia y que este especializado en fotografías newborn. En este artículo te explicamos los mejores consejos para elegir la iluminación y planificar una sesión de fotos.
¿Cuáles son las ventajas?
Si los padres apuestan por las fotografías newborn pueden disfrutar de las siguientes ventajas:
-Elasticidad: El bebé es muy elástico y aún conserva las posturas naturales que adoptaba dentro de la barriga de la madre.
-Comodidad: el bebé se sentirá cómodo porque en estos días duerme mucho y profundamente, lo que es muy útil para realizar la sesión. A las 3 semanas se puede dar la «crisis del lactante» que los hace estar más incómodos e irritables.
–Características únicas: en estos primeros días, el bebé tiene el pelo sedoso y la piel finísima. Estas características son exclusivas de los primeros días.
Atrezzo para fotos de recién nacidos
Para mejorar el resultado, el fotógrafo puede elegir un atrezzo adecuado, ya que lo mejor es optar por dos o tres complementos. El atrezzo más adecuado es el siguiente:
-Mantas: las mantas suaves de angora en tono neutro aportan calidez.
-Wraps: los wraps son ideales para envolver al recién nacido.
–Telas de tul: para aportar un toque romántico, lo ideal es utilizar telas de tul.
-Gorritos: si la sesión se realiza en invierno, el recién nacido puede llevar un gorrito de lana, ganchillo o algodón.
-Hamaca: el bebé se verá suspendido en la hamaca, pero la mamá lo sujetará con las manos por debajo, pero el fotógrafo eliminará las manos con en el Photoshop.
-Puffs: el bebé se puede colocar en el puff con una mantita, pero es importante que sea cómodo pero a la vez lo suficientemente rígido, para que el bebé no se hunda. Si no, habrá partes del cuerpo del bebé que no se verán correctamente.
Iluminación en fotografías newborn
Es fundamental tener en cuenta la iluminación para conseguir imágenes originales:
Luz suave
La fotógrafa Brenda Roqué, experta fotógrafa de recién nacidos en Bercelona, nos explica que es importante utilizar una luz suave y difusa porque es la que nos transmite armonía, suavidad y ternura y, por lo tanto, la que mejor se adapta a este tipo de fotografía.
Ángulo
El ángulo en el que incide la luz en el recién nacido también es decisivo a la hora de conseguir imágenes originales. La revista Guía Infantil explica que «uno de los mejores ángulos para fotografiar a los niños es situarse a la altura de ellos».
Consejos para planificar una sesión de fotografía a recién nacidos
Para planificar la sesión, es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:
Uno de los primeros aspectos que conviene tener en cuenta es el momento en el que se realiza. Según explica Brenda Roque, lo ideal suele ser hacer la sesión durante los primeros diez días de vida, ya que en esa etapa todavía se conservan rasgos muy propios del recién nacido, como la postura plegada, la piel descamada, el lanugo de las orejitas o esas largas horas de sueño. Aun así, la prioridad debe ser siempre que el bebé y la madre estén bien después del parto, por lo que no conviene vivir esta fecha con presión.
También es importante reservar con cierta previsión. Como no siempre se sabe el día exacto del nacimiento, lo habitual es tomar como referencia la fecha prevista de parto y avisar cuando el bebé haya nacido para fijar el día definitivo de la sesión. De esta forma, se puede organizar todo sin prisas y adaptarlo a cómo haya ido el nacimiento y los primeros días en casa.
La duración también debe planificarse con margen. Aunque una sesión newborn suele durar alrededor de dos horas, conviene reservarse la mañana para poder ir tranquilos. Durante ese tiempo puede ser necesario parar para alimentar al bebé, cambiarle el pañal, calmarlo o simplemente esperar a que vuelva a estar cómodo. En este tipo de sesiones, el ritmo lo marca el recién nacido.
Otro punto importante es elegir bien el lugar. La sesión puede realizarse en estudio o a domicilio. El estudio permite tener un entorno preparado, cálido y cómodo, con todo lo necesario para el bebé y los padres. En cambio, hacerla en casa permite fotografiar al recién nacido en su entorno natural, algo que puede aportar mucha intimidad.
La preparación previa también ayuda a que todo fluya mejor. Brenda explica que, al reservar, envía un cuestionario para conocer las expectativas de la familia y una guía con pautas para preparar la sesión. Este paso es muy útil para resolver dudas, organizar lo necesario y evitar que los padres sientan que tienen que improvisar en el último momento.
En cuanto al estilo, lo recomendable es apostar por imágenes naturales y atemporales. Los tonos neutros, la ausencia de logos, los fondos sencillos y la eliminación de elementos que puedan distraer ayudan a que el protagonismo recaiga en el bebé y en el vínculo familiar. Al final, una buena sesión newborn no necesita decorados excesivos: basta con cuidar la luz, el entorno y los gestos.
Si hay hermanos mayores, también conviene tenerlos en cuenta dentro de la planificación. Pueden participar en las fotos, pero es importante prever que quizá se cansen o necesiten descansar durante la sesión. Por eso, puede ser buena idea que estén solo al principio o al final, según su edad y su energía.
En definitiva, planificar una sesión de fotografía a recién nacidos consiste en preparar el entorno, pero también en dejar espacio para lo imprevisible. El bebé puede necesitar comer, dormir, estar en brazos o parar varias veces, y eso forma parte de la sesión. Cuando se respeta su ritmo, las fotografías resultan mucho más naturales, tranquilas y emotivas.