El deporte como fuente de comodidad

El deporte como fuente de comodidad

Que el deporte es fuente de salud lo hemos oído todos miles de veces pero ¿y si también es fuente de comodidad? Si estamos en baja forma o en mal estado físico tendemos a sufrir ciertos dolores y molestias por todo el cuerpo cuando realizamos ciertas actividades, cuando caminamos, e incluso cuando pasamos demasiado tiempo sentados. Conseguir un buen estado físico nos aporta salud y confort.

Vamos de paseo con nuestros amigos y/o familiares y no podemos seguir su ritmo o, si lo seguimos, acabamos con dolores en las piernas y agujetas. Si subimos demasiados pisos por la escalera sentimos que nos falta el aire. Si nos tumbamos o nos sentamos con ciertas posturas (no tienen por qué ser malas necesariamente), podemos sufrir molestias al levantarnos, dolores de espalda, etc. Y si no tenemos la suficiente masa muscular, es común empezar a  tener problemas de rodillas y articulaciones con el paso del tiempo así que… ¿es o no es cómodo estar en buena forma?

Estoy cansada de escuchar excusas para no hacer deporte. Que si tengo buena salud, que si no tengo tiempo, que si mis últimos análisis salieron muy bien… No todo se refleja en los  resultados de las revisiones médicas, nuestro cuerpo nos avisa mucho antes de que esos resultados salgan mal con molestias y dolores a los que apenas hacemos caso.

Hace medio año, más o menos, empecé a trabajar con este entrenador personal en Madrid centro porque me levantaba fatal todas las mañanas, con dolores de espalda y cuello diarios que luego me provocaban incluso migrañas. Cambié mi colchón por si estaba en mal estado, luego cambié mi somier, la almohada e incluso llegué a tomar relajantes musculares buscando un mejor descanso, pero nada de eso funcionó. Ahora, desde que entreno todas las semanas con Iftraining me encuentro mucho mejor y me levanto como nueva todos los días.

El deporte desde la infancia

Y es que yo cometí un grave error: abandonar el deporte pensando que no era importante para mí porque yo estaba delgada, no tenía problemas de salud y me encontraba bien generalmente. Pero el deporte, el ejercicio en sí, es importante para todos, tenga la edad que tengas y te encuentres en el estado físico que te encuentres. Obviamente, siempre tienes que adaptar tus ejercicios y tu entrenamiento porque no es lo mismo lo que puede hacer un niño de 12 años que un hombre mayor de 65, pero la base es la misma: mantenernos en buen estado físico.

Cuando tenía 8 años le pregunté a mi hijo cuál era su deporte favorito y con las mismas le compré estas equipaciones de fútbol baratas y me lo llevé a hacer las pruebas del club de fútbol del barrio. Lleva ya tres años entrenando allí y es un chaval atlético, sano y muy activo que además ha aprendido educación en valores y respeto gracias a este deporte.

No importa el deporte que prefieras hacer, si no te gusta correr puedes ir a clases de baile y si no tienes tiempo de apuntarte a ninguna academia puedes hacer bicicleta estática en casa o un poco de cardio mientras escuchas música, lo importante es que no te oxides y, por supuesto, que te dientas cómoda con tu cuerpo.