Educación e higiene bucal

Los padres siempre intentan educar a sus hijos de la mejor manera. Les llevan a los mejores colegios para que tengan un montón de conocimientos. Les llevan a hacer deporte para que aprendan a vivir de una manera sana. Les llevan a academias de idiomas para que aprendan otros idiomas y puedan desenvolverse en la vida. Además, les muestran la mejor manera para ser buena persona, educadas y vivir en amor. Ahora bien, les llevan al dentista para aprender higiene bucal. La respuesta es no.

La educación bucal es la gran olvidada desde hace muchos años. Solo hay que ver que ahora son muchos las personas de entre 30-50 años que se están poniendo brackets. ¿Por qué? Pues porque sus padres no les llevaron al dentista cuando eran críos. Por eso es importante que ahora se mentalice a los chicos de una serie de hábitos para tener una dentadura sana.

El mantenimiento periódico te permite prevenir complicaciones y tener un estado de salud controlado. Cuida tu boca, te ayudará a sentirte bien. Los  higienistas, altamente cualificadas, controlarán de una forma individualizada tu higiene y te ayudarán a cuidarte y tener unos hábitos saludables. Pero cómo son estos hábitos que hay que alertar a los niños.

Los niños deben limpiarse los dientes, por lo menos, dos veces al día, aunque lo ideal tiene que ser tres. Conviene tomar como rutina el hábito de cepillar los dientes justo antes de ir a dormir y después del desayuno. Los padres deben enseñar a sus hijos a cepillarse los dientes como si fuera un juego. Una buena edad para comenzar es la de los dos años, que es cuando la mayoría de los dientes del niño han salido. Siempre bajo la supervisión de un adulto, pueden empezar a usar una pequeña cantidad de pasta dental con flúor. Usa una cantidad pequeña de pasta dental, aunque sea anecdótico, pero hay que creerles un hábito.

Sin castigo

Hay que evitar en todo momento que tu hijo sienta que la higiene dental es una forma de castigo. Es la famosa frase de “lávate los dientes o….”  y procura que forme parte de una expresión más de amor que se funda con el ritual nocturno. Este método es mucho menos traumático que llevar al niño al dentista para resolver problemas que se hubieran podido evitar.

El azúcar se ha convertido en el principal enemigo de la dentadura. El exceso de azúcar en la infancia puede producir dependencia en el adulto. Se sabe por estudios que el azúcar causa caries durante toda la vida. Cuanto antes se acostumbre el bebé al azúcar, más probable será que, al llegar a adulto, se sienta atraído por alimentos con exceso de azúcar. De no ser así, las visitas a las Clínicas Dentales serán habituales. Afortunadamente si te pones en manos de profesionales como Clínica Dental Galván Lobo, todo irá mejor. Ellos pueden realizar una odontología preventiva de calidad, basada en la educación, el diagnóstico preciso y el tratamiento precoz. Todos somos conscientes del esfuerzo que supone el mantener una boca sana y más la de toda una familia por eso cuentan con planes familiares de salud bucodental.

Hábitos

Como has podido comprobar, la salud bucodental es muy importante en todos los periodos de la vida, y debe ser nuestra preocupación desde la más tierna infancia, con la instauración de hábitos y costumbres saludables, que ayudaran a mantener una boca sana y prevenir la aparición de enfermedades que afecten a los dientes, a las encías, etc.

En definitiva, hay que conseguir que la higiene bucal en niños se convierta en un juego atractivo y constructivo para ellos, con el que comprendan la importancia de cuidar sus dientes y de mantener el hábito cuando sean más mayores. Yo siempre pienso que si mis padres hubieran estado más encima, ahora no tendría los problemas bucales que dentro. Bien es cierto que eran otros tiempos, por eso ahora, en la época en la que sobreprotegemos en excesos a los hijos, no podemos descuidar la salud bucodental. Está genial que nuestro hijo salude en cuatro idiomas, que domine la tablet y que su sueño sea ser ingeniero, pero también está perfecto que domine todos los hábitos bucodentales.